Lo mejor es dejarte llevar, como flotando en el viento.
A veces ahí que desprenderse del equipaje,
y como una pluma, dejarse llevar por el
viento,para que cada paso, un paisaje, una emoción,
o una contrariedad, nos recoinciden con la vida
pequeña y su muerte pequeña. Para que un día
nos quede unos cuantos recuerdos, para poder
decir, estuve en un par recodo. Para poder decir,
estuve en tal pasión. Para decir estuve en tal
pueblo fantasma en tal amistad, diciendo tal
cosa. Para poder decir, yo estuve ahí
Para poder hacer todo eso, es necesario,
no temerle a partir, ni a volver.
Porque estamos en una encrucijada de caminos
que parten y que vuelven, si no sabemos a donde
ir, hay que dejarse llevar por el viento. El viento
lleva, y a la vez trae. El viento nos puede llevar a
lugares insospechados flotando en aire, están todas
las preguntas y todas las respuestas.
Y flotando en el viento, iremos a donde debemos ir.